Trigo Limpio. Notas sobre cómo limpiarse el culo por las acciones de un idiota

De toda la acertada programación musical del Malaga_Guitar_Experience, la actuación que mayormente llamaba mi atención e interés era la de Alex El Zurdo Meléndez. En parte por su proyecto instrumental que contiene alguna de las cualidades que admiro en un artista. Legal (virtud de hacer lo mismo en lo público y en lo privado, es decir, cuando nadie nos ve). Leal (fiel a sus amigos, a su familia, y a los que te dan o te han dado de comer). Profesional, basarse en el esfuerzo y en el trabajo propios.

La verdad que disfrutamos mucho del concierto, se dieron momentos sublimes y otros menos felices. Escribió Cioran «lo que sé arruina lo que deseo»; los momentos de gratitud tuvieron mucho que ver cuando a uno le viene a la cabeza el deseo de un rollo más fronterizo tipo Calexico o incluso Wilco; lo que contiene, lo que uno cree que sabe o uno cree ver, es, por veces un estilo, unas formas más «patrias» y (tal vez) menos internacionales; y en este contexto para tratar de explicarme podemos dar dos referencias… que se lo digan a DePedro o Amparanoia que comenzaron siendo una cosa y terminaron conformando actuaciones y giras por el mundo.

La mirada limpia.

Lo saben los íntimos, únicamente escribo sobre cosas que me importan. La experiencia me ha demostrado que hay que huir de los que no te miran a los ojos, de los que actúan a hurtadillas, de los del falso abrazo, de los que pinchan las ruedas de sus propios compañeros. Estos, antes que otros, no pueden respetar a nada ni a nadie porque no se respetan a sí mismos, y por supuesto no son legales ni leales ni profesionales.

Los hay que encarnan un paisaje del que siempre he intentado escapar, el del teatro,  los cobardes de barra de bar que solo tienen pose y únicamente pretenden convertirse en un personaje: el mejor colega para irse de copas; aquellos que por delante te hacen llegar el falso elogio y por detrás afirman otra cosa muy distinta, puede que sea porque tocan una mierda y conforman un escenario de parásitos que amargan y entristecen a todos los que le rodean.

Tiene uno la sensación de que el Zurdo está alejado de todo eso, de que es un músico que se encuentra en modo de constante descubrimiento, ojalá, hablo honestamente, encuentre lo que busca.