He sentido muchas veces la necesidad de ausentarme de toda Red Social, la verdad, no son las Redes en sí, sino el uso que algunas personas hacen de ellas lo que me tira para atrás. No es que ya no queden cuerdos ni entre los locos, es que hay idiotas que tiran de un hilo, se forman bolas, pajas mentales, vericuetos últimos y paisajes íntimos que se ven muchas veces despojados de lo auténtico e importante, la comunicación interpersonal: la necesidad de colaborar y compartir conocimientos. Lo otro, el postureo, las ardillas y las ratas de la oscuridad están por todas partes, y no siempre resulta fácil librarse de ellas.
Así que visto lo visto parece un atrevimiento poner en valor que lo poco que cree uno sabe, + la duda de que aquello con lo que se experimenta, puedan tener algún valor para alguien que no sea uno mismo. La siembra de interés conocida por su escaso mérito y provecho, hurgando siempre en aquello que te hace sentir bien. Esto es, ser fiel a tus ideas y lo menos consecuente posible.