A partir de los 50 la distorsión debería estar prohibida

Anecdotario «fuera parte», hemos visto unos cuantos conciertos últimamente. No estoy para chascarrillos pero sí para reflexiones. Como dice el clásico se trata de opiniones personales con las que usted puede no estar de acuerdo, y eso es perfectamente válido.

La primera de ellas es que vivimos una época en la que no hay pudor, ese atrevimiento supone a veces el mayor de los ridículos, y otras, una forma de dar ventaja a los inconvenientes, esto es, una manera de presenciar lo que no debe darse nunca por mil veces repetido. Aunque esté de moda.

En un sitio en el que coinciden muchas veces la música en directo con un volumen insoportable, fuimos por casualidad a ver un concierto de unos «novatos», y sin embargo, nunca pudimos disfrutar de la música en ese sitio como ese día. Podías oír al cantante, la banda tocaba comedida, y el guitarrista no se metía su jodida distorsión por su valiente ojete. Es decir, una gente «completamente amateur» (a la que se unía algún profesional que seguramente les asesoraba), hacía un brindis al buen gusto sin apenas tener experiencia. Para el que no lo sepa, y hay músicos más viejos que un bosque que no se enteran, se llama dinámica. Y esto lo escribe alguien que no está libre de pecado, pues es seguro que en algún momento ha cometido los mismos errores, y lo que es peor, siendo muy consciente de que no está exento de volver a cometerlos.

En el mismo sitio, hace unos días, misma situación pero distinto rollo. Banda de fuera de Málaga de nivel, y la estábamos viendo 2 y un primo que vino de Córdoba expresamente para el evento. Fuera un montón de gente sin entrar, el motivo: una banda de música original. Lo que me incordiaba no era tanto que la gente no pasara a ver a unos tíos que se lo hicieron muy bien (aunque, y eso sí, a volumen brutal) y encima gratis. Lo que me fastidia es que los propios músicos no apoyemos con nuestra presencia y estemos más por la pose, menos figura y más ensayo, más curro y menos postureo. Aunque me equivoco más que hablo/escribo, yo con esta actitud no podré nunca estar de acuerdo.

Y no quiero terminar sin pensar en ello. Una persona insultantemente joven, amable y profesional a partes iguales, me dijo el otro día que llevaba 5 años dedicados exclusivamente a la música, y que había empezado a tocar con bandas de música propia. En mi mundo, esto era al revés, empezabas con tus temas para luego tocar otra cosa. Pero hay que saber adaptarse a los tiempos, y respetar lo que vive cada uno, una forma de aceptación persuasiva y «martilléante», pues por mucho que quieras nada va a cambiar. Así que viva por mucho tiempo, y en la forma que sea, la música en directo.

Quede constancia, eso sí, que a partir de los 50 tacos, la distorsión debería estar prohibida, si acaso un «fuzz» pero leve, una pequeña «reverb» apenas insustancial; o eso o hacerte punki que siempre (y no hay posible ironía en esto) ha tenido mayor respeto y predicamento. Uno de mis sueños es cumplir 60 años en un escenario tocando canciones como Sonic Youth o como poco, al menos como Idles, para dar lo máximo como lo mínimo, algo que se nos da muy bien a todos, especialmente a mí mismo.