Día 2 sin Peluso

Es seguro que te estabas preparando para una largo viaje, es por eso que durante tus últimos días bebías tanta agua.

Y nos echamos a andar emulándote sin saber ni adonde ni cuando, sin horarios, sin rumbo ni norte. Cada parada es mirar para otro lado cuando pasa un perrito (hay sollozos), eso sí, atisbando el horizonte por si volvieses de ese sitio en el que se tiene que estar muy bien porque nadie regresa.

Nuestras almas están contigo.

Nuestro único consuelo es saber que estás acompañado.