Nunca encontrarás un Amor como ese

Se nos ha hecho muy extraño volver a casa y que no estés con nosotros. Es duro recoger tus cosas como si fueran un recuerdo. Es difícil encontrar un corazón tan grande en un cuerpo tan pequeño.

Fuiste un Príncipe, siempre protegido por la Princesa. Nos dejas un montón de cachitos de felicidad y unos cuantos corazones rotos, decir que nunca te olvidaremos es poco, siempre fuiste uno más de la familia.

Llegaste en un momento trágico de nuestras vidas, tras la pérdida de un ser muy querido, y viniste a traer aquello que de verdad importa: esperanza.

Se cumple así el vaticinio de aquella chica que cuando te vio, apenas siendo un cachorro, en brazos de la Princesa, dijo: «nunca encontrarás un Amor como ese» y acertó de pleno.

Gracias Peluso.