Quería pedir perdón por la disculpa, por lo exacerbado a veces de las opiniones personales que se vierten aquí, sobre todo las que tienen que ver con la música. Hay que decir en mi descargo, que la exageración podría ser en sí mismo un género literario. Charles Bukowski llevó al extremo su vida y su obra, hasta el punto de resultar incómodo por su honestidad sobre cuestiones terribles acerca de la subsistencia. Cioran extendió cierto pesimismo radical hasta entender la muerte como único sentido de la existencia. Camilo José Cela era conocido por su brusquedad hasta el punto de hablarse de «exabrupto versal». Y mi admirado Fernando Fernán Gómez gozaba de gran notoriedad por su forma de expresión grosera e inesperada, tantas veces desmedida.
Desde luego no es que yo me esté comparando con ninguno de ellos, sería un ejercicio de vanidad terriblemente estúpido, solo señalo que son referentes en cuanto a su extralimitación y perversión en el uso del lenguaje. Estamos además, en un contexto de un Blog Personal, que únicamente es un entrenamiento que trata de ser literario, que hay que tomar, si se lee, con cierta distancia, pues nunca se ha pretendido herir a nadie.
Como toda gimnasia, incluso la mental, necesita de posterior reposo. Así que a partir de ahora, siguiendo los consejos de quien de verdad me quiere, trataré de ser más comedido. Que os den mucho por el culo a todos. Saludos de la hipérbole.